La preparación deja de ser opcional
Cada módulo TBL empieza fuera del aula: los estudiantes estudian el material asignado antes de llegar. No es una sugerencia — la primera actividad de clase evalúa exactamente esa preparación, así que venir sin leer tiene consecuencias inmediatas y visibles para su equipo.
El tiempo de clase se libera para lo que de verdad lo necesita: aplicar, discutir, decidir.
Cursos organizados en módulos, con sus equipos, actividades y tests preparados en un solo lugar.
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Primero respondes tú, sin ayuda
La sesión abre con el iRAT (Individual Readiness Assurance Test): un test corto, cronometrado y sin apuntes sobre el material preparado. Cada estudiante se enfrenta solo a las preguntas.
Es el mecanismo de responsabilidad individual del TBL: nadie puede esconderse detrás del equipo, porque su nota individual queda registrada antes de que el equipo exista siquiera en la conversación.
iRAT cronometrado desde el navegador, con progreso y analítica por pregunta para el profesor.
Ver el iRAT en la app →
El mismo test. Ahora, discutidlo.
Inmediatamente después, las mismas preguntas se responden en equipo: el tRAT. Y aquí ocurre la magia — el equipo debe llegar a consenso y descubre al instante si acertó, al estilo de las míticas tarjetas rasca-respuesta IF-AT.
Si fallan, discuten y vuelven a intentarlo por menos puntos. El feedback inmediato convierte cada pregunta en un pequeño debate con resolución — es la fase que los estudiantes recuerdan.
tRAT digital con feedback inmediato y sincronización en tiempo real: el profesor arranca la sesión y todos los equipos avanzan en vivo.
Ver el tRAT en la app →Consensuad la respuesta… y rascad para comprobarla.
★ Pruébalo: rasca con el ratón o el dedo
Los equipos pueden defender su respuesta
¿Un equipo cree que su respuesta era defendible, o que la pregunta era ambigua? Puede apelar por escrito, con argumentos y fuentes. Apelar exige volver al material con más profundidad que ninguna relectura voluntaria.
Después, el profesor imparte una mini-clase quirúrgica: solo sobre los conceptos que los datos muestran que no quedaron claros. Nada de repetir lo que ya dominan.
La analítica por pregunta muestra qué conceptos fallaron los equipos y ayuda a enfocar la mini-clase.
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El corazón del TBL: las 4 S
Con los conceptos asegurados, los equipos se enfrentan a problemas reales de la disciplina. Las actividades de aplicación siguen el principio de las 4 S — y la cuarta es la que enciende el aula: todos los equipos revelan su decisión a la vez, y las discrepancias se defienden en público.
Actividades de aplicación en vivo: cada equipo envía su elección y el profesor revela todas las respuestas simultáneamente.
Ver la revelación 4S →
Tu equipo también te evalúa a ti
El TBL cierra el círculo con la evaluación entre pares: cada estudiante valora la contribución de sus compañeros de equipo. La nota grupal se modula con un multiplicador individual — quien empuja al equipo sube; quien se deja llevar, baja.
Es la pieza que hace justo el trabajo en equipo. Y es tan útil que la hemos convertido también en una herramienta independiente, para cualquier profesor que trabaje con equipos, use TBL o no.
Evaluación formativa y sumativa, multiplicadores normalizados, simulación de casos atípicos e informes exportables.
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